domingo, 19 de febrero de 2017

Carolina Moreira


Reclamando promesas





A lo largo del Antiguo Testamento vemos que Dios realiza distintas promesas a personas en forma individual o a todo su pueblo Israel, pero también podemos observar que en reiteradas ocasiones el pueblo de Israel o una persona le tiene que reclamar a Dios lo que prometió.

Acaso Dios olvida lo que promete? La respuesta ya la sabemos, Él nunca lo olvida. 
El tema está que entre que Dios da la promesa y el cumplimiento de la misma, puede pasar un tiempo prolongado, porque Dios quiere trabajar en nuestras vidas, prepararnos para poder recibirla. Y muchas veces pasa que en ese tiempo, nos impacientamos, creemos que lo que Dios nos prometió no va a llegar, entonces nos apartamos o seguimos en el camino pero nos enfriamos y nosotros somos los que nos olvidamos de orar por esa promesa, de trabajar para estar prontos para recibirla. 

Un ejemplo claro de esto es el pueblo de Israel, el pueblo escogido. Dios les promete a ellos una tierra, prosperidad y muchas cosas más si seguían a Dios, pero a lo largo de su historia, vemos la incapacidad de este pueblo para permanecer fiel, al primer descontento se desviaban.
 Llegó un momento que Dios los envía al exilio a algunos y otros quedan en Jerusalén. 

En Nehemias 1 leemos que Nehemías recibe la noticia de que el remanente de Israel en Jerusalén está pasando afrenta, por qué? Porque olvidaron el pacto, porque junto con la promesa viene también el compromiso de permanecer fiel a Dios, el dador de promesa. 
Y que hace Nehemías? Comienza a orar y a "recordarle" a Dios lo que había prometido (versículo 9). Y Dios escucha a Nehemías. Él no necesita el recordatorio, nosotros lo necesitamos, porque al orar y "reclamar" la promesa la estamos afirmando en nuestra mente y corazón.

No se que promesa Dios te dio, ni hace cuánto lo hizo, pero lo que si se es que viene en camino, pero en el proceso Dios quiere trabajar en tu vida, quiere un compromiso genuino, porque como ya dije, junto con la promesa, viene una gran responsabilidad, que es permanecer fiel hasta que se cumpla. 

´Padre te damos gracias por la seguridad que tenemos en ti. Podemos confiar que tu cumpliras la promesa que nos diste. Tu no fallas. Enseñanos a esperar en ti el tiempo necesario. En el nombre de Jesús, Amen!´

Dios te bendiga mucho, nos leemos prontito.



RECUERDA DIOS TE AMA Y NOSOTRAS TAMBIEN.


No olvides dejarnos tu comentario y compartir si te fue de bendición.

2 comentarios:

  1. Me encanto. Me hace recordar que tengo que redoblar mis oraciones. Y reclamarlas. No decaigamos. Sigamos adelante y por mas.

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Sandra López

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