lunes, 17 de abril de 2017

Sandra Cardozo


Nunca te dejaré ni te abandonaré



Hebreos 13:6
EL SEÑOR ES MI AYUDA; NO TEMERE. ¿QUE ME PUEDE HACER EL HOMBRE?

Hebreos 13:8
JESUCRISTO ES EL MISMO AYER, HOY Y SIEMPRE.


Cierto día estaba una hormiga intentando levantar un elefante que se había caído en un pozo, el elefante era pequeño y no vio la trampa que había el en piso. No estaba atento por donde caminaba y pum! Cayó! Pasaba por ahí una hormiga que escuchó el pedido de auxilio del elefante. Intentó por horas ayudarlo a salir pero fue imposible. Sus fuerzas no eran suficientes. Luego se le ocurrió una idea brillante: fue a buscar a más hormigas, tal vez con la ayuda de sus amigas podrían sacar al elefante de ese problema, porque no lo iban a dejar ahí. Ya era de tarde. Si se hacía la noche y el elefante estaba lejos de su familia no la iba a pasar bien. Con la ayuda de las otras hormigas con seguridad podrían.
Vinieron muchas, muchas hormigas, tendieron redes y lianas…..pero no fueron suficientes… ¿qué harían ahora?, la primera hormiga pensó que si ellas no podían nadie podría. Pero en determinado momento al elefante se le ocurrió que si le avisaban a su mamá y a su papá tal vez ellos podrían ayudar a sacarlo de esa trampa. Fuerza tenían, y eso es lo que hacía falta.
Allá fueron las hormiguitas a buscar a los elefantes y los guiaron a donde estaba la trampa donde había caído el elefantito. ¡Cuán grande fue el alivio de esos padres al ver que su hijo estaba bien y que lo único que hacía falta era un pequeño empujón para que saliera de ese pequeño agujero donde estaba metido!
¡Cómo! ¿Pequeño Agujero? Sí, pequeño agujero que a una hormiga le parecía inmenso y que al elefantito le era difícil salir por sus pequeñas patas pero con la fuerza adecuada de sus padres fue fácil la salida.

¿Cuál era el problema? La perspectiva. 
Lo que para unos era muy grande, para otros era pequeño. Lo que para unos era un problema insalvable para otros no era problema.

Muchas veces nosotros tenemos problemas de perspectiva. Nos encontramos en situaciones que nos parecen insalvables. Nos vemos frente a muros que son infranqueables. Pero es cuestión de perspectiva. Nuestra perspectiva es finita. 
No podemos, no nos quedan fuerzas o nos atamos a nuestros recursos limitados. 

Pero ¿qué pasaría si buscamos a nuestro Padre? EL SEÑOR ES MI AYUDA; NO TEMERE, eso dice la palabra de Dios. Él es nuestra ayuda en toda situación. 
Sé que es complicado confiar, aceptar que las cosas se escapan de nuestro control y que tenemos que buscar fuera de nuestro alcance de hormiga, pero somos humanos…tenemos que aceptarlo. 
No nos queda otra que aceptar que no tenemos todas las respuestas y que somos limitados. Pero que Dios nos dejó la puesta abierta y nos dice constantemente que él nos puede ayudar que no es necesario tener temor, sentirnos perdidos ante las situaciones difíciles de enfrentar. Él es el mismo en todo tiempo, es inmutable, no cambia, es fiel, aun cuando nosotros no lo somos.
Uno de los temores más grandes que enfrentamos es el abandono, Él dice que no nos abandonará. Como desconfiados que somos, ¡¡es tan difícil creer!!

 Sí, lo sé…pero tenemos que empezar por alguna parte, y debo decir que Dios no falla si nos atrevemos a creer. 
Cuando nos encontramos en esos callejones que la vida nos pone que pierdes con decir EL SEÑOR ES MI AYUDA; NO TEMERE!!

Nos leemos prontito. Dios te guarde, tu amiga y hermana




RECUERDA DIOS TE AMA Y NOSOTRAS TAMBIEN.


No te vayas sin dejarnos un comentario y no olvides compartir si te fue de bendición.





1 comentario:

Sandra López

REGALOS  DEL  PADRE Hay muchas cosas en nuestro andar diario que son importantes para nosotros pero no son visibles a nuestros ...