viernes, 30 de junio de 2017

Sandra Cardozo

¿Por qué me has abandonado?
Salmo 22




¿Dónde escuché esto?

Esta pregunta ha sido formulada muchas veces.
El sentimiento de abandono solo lo puede explicar la persona que lo ha vivido. Deja heridas difíciles de sanar…
¿Te has sentido así alguna vez?

¿Por qué me has abandonado? Pregunta David en un momento que se sentía solo, triste, mal, cuando nada funcionaba a su alrededor. El miró hacia el cielo y le pregunto a Dios, le dijo “¿De verdad estás ahí?”

Nos encontramos con personas que nos miran con una sonrisa en su rostro, pero si miramos su alma vemos una profunda tristeza, abandono, como que están solos en este lugar…en medio del desierto y la pregunta vuelve a surgir ¿Por qué me has abandonado?

Nos encontramos con Jesús en la cruz. A él le pasó todo lo que se suponía que a una persona buena no le podía pasar. Fue juzgado por los líderes religiosos de la época, fue condenado a muerte de cruz como cualquier delincuente, Dios Padre no lo ayudó como se suponía que debía ayudar a los buenos de la película. 
Conclusión: Dios lo había abandonado por lo tanto era una mala persona. Cómo no iba a preguntar estando en la cruz ¿Por qué me has abandonado?

En nuestro caminar en la vida muchas veces preguntamos o sencillamente gritamos esa misma pregunta. Hay veces que nos sentimos solos, como que nada tiene solución, sin salida y nos hacemos esa misma pregunta: Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?, ¿Por qué no vienes a salvarme?, ¿por qué no atiendes a mis lamentos?

Dios mío, día y noche te llamo y no respondes; ¡no hay descanso para mí! SALMOS 22:1-2.

Y parece que los cielos están cerrados, como que no hay nadie del otro lado… es una sensación que David, Jesús y muchos otros entendían porque la habían vivido. Cuando Jesús clamó aparentemente nadie contesto, hubo silencio…

Digo aparentemente porque en realidad alguien estaba hablando. Alguien estaba hablando fuerte y claro.

En la Palabra de Dios encontramos que El Padre venía hablando desde hace miles de años, El Padre venía diciendo que Jesús era el mediador, era la puerta por la cual podíamos llegar a EL.

El Padre hablaba fuerte y claro sobre el amor que estaba depositando en ese momento por todos nosotros. El Padre se la estaba jugando por cada uno al ver a su hijo clavado en una cruz.

Cuando hacemos esa pregunta El Padre viene a nuestro encuentro para decirnos que jamás nos dejó ni nos dejará a nuestra suerte. 
En la situación en que Jesús estaba, parecía que estaba todo perdido, pero el amor y los propósitos de Dios hablaron más fuerte que el dolor.

Si vemos la segunda parte del Salmo 22 dice: Desde antes que yo naciera, fui puesto bajo tu cuidado; desde el vientre de mi madre, mi Dios eres tú.
David encuentra que sus enemigos rugen como leones…pero en todo esto declara


“TU ERES MI FUERZA” Sal 22:19
Sal 22:22 “TE ALABARE”
Salmos 22:23 “Ustedes, los que honran al Señor, ¡alábenlo!
V24 El los oye cuando piden ayuda
V25 alabaré tu fidelidad

Nos damos cuenta que El salmista, en su dolor, fue al encuentro del Padre Celestial. 
Incluso cuando las cosas estaban mal, Jesús también clamó al Padre. Y en ellos hubo un canto de gratitud y alabanza aun en los duros momentos que les tocó vivir.
Y eso ¿por qué?

Porque sabían en quien habían creído. Sabían que podían confiar, que nunca serían abandonados. Que la salida estaba a un paso de FE, a un paso de extender la mano y recibir el consuelo y la salvación del Padre.

También nosotros podemos tener esa fuerza, ese consuelo de recibir la mano de nuestro Padre Celestial en los momentos difíciles en los que el dolor no nos permite seguir. Si extendemos nuestras manos al cielo junto con nuestro corazón, estando dispuestos a recibir de su fuerza y de su aliento SIEMPRE LO PODREMOS ENCONTRAR.

Mira, yo estoy llamando a la puerta; si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos. Apocalipsis 3:20

Nos leemos pronto Dios te bendiga mucho.




NO OLVIDES DIOS TE AMA Y NOSOTRAS TAMBIEN!!!



No te vayas sin dejarnos un comentario y comparte si te bendice.


                 

2 comentarios:

  1. Es verdad , Amén cuando se pasa por desiertos me he preguntado y me parecia que mi oraron no pasaba del techo.. Pero cuando recobre ánimo me di cuenta que todo estaba bojo el control de Dios... por eso me grave "hágase tu voluntad"" ....

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  2. Es muy bonito lo que escribes! Me encanta! Hay veces que ademàs de abandono, el sentimiento es de soledad "en compañia" y tambièn es feo...la verdad que la soliciòn es acercarse a Jesùs...aunque a veces no nos queramos convencer que es asì...besos

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