martes, 26 de septiembre de 2017

Sandra Cardozo

ORANDO





Por esto nosotros, desde el día que lo supimos, no hemos dejado de orar por ustedes y de pedir a Dios que los haga conocer plenamente su voluntad y les dé toda clase de sabiduría y entendimiento espiritual. Así podrán portarse como deben hacerlo los que son del Señor, haciendo siempre lo que a él le agrada, dando frutos de toda clase de buenas obras y creciendo en el conocimiento de Dios. Pedimos que él, con su glorioso poder, los haga fuertes; así podrán ustedes soportarlo todo con mucha fortaleza y paciencia, y con alegría darán gracias al Padre, que los ha capacitado a ustedes para recibir en la luz la parte de la herencia que él dará al pueblo santo. Dios nos libró del poder de las tinieblas y nos llevó al reino de su amado Hijo, por quien tenemos la liberación y el perdón de los pecados.
Colosenses 1:9‭-‬14

En el evangelio de Juan en el capítulo diecisiete encontramos la ocasión cuando Jesús oró por sus discípulos y en cierta forma también oró por nosotros.

Aquí en el texto que compartimos encontramos al apóstol Pablo que en cierta manera ora también por nosotras.
Para que se nos permita conocer plenamente la voluntad de Dios para cada una.

Es maravilloso saber que hay personas que ahora mismo nos están rodeando en oración delante del Padre de toda gracia.
Saber que así como nosotras oramos e intercedemos por otros, también recibimos la cobertura de la oración que otros elevan por nosotras. Pablo dice que por la sabiduría y el entendimiento de la voluntad de Dios para nosotros estaremos a la altura de las circunstancias.
Haciendo lo que agrada al Padre.
Haciendo Buenas obras.
Sembrando bien lo que por gracia hemos recibido cada una de nosotras.

Hay tantas personas que solo una palabra de aliento le cambia la perspectiva del asunto.
Con solo escuchar con un oído amable nada más.

Tenemos la certeza que por la fe que esta en nosotros
y que crece en nosotros que El nos fortalece para tomar nuevos desafíos.
Nuevos caminos y depender cada día más de El.

Es El quién nos capacita perdonándonos y dándonos por gracia y amor infinito las promesas que tiene para cada una de nosotras.



Muchas veces decimos "hasta aquí llegué. No doy más"

Pero aparentemente de la nada sale más fuerza. Más paciencia, más capacidad y en realidad no sabemos de donde fue porque ya no había.

Es allí donde las oraciones presentadas por nosotras comienzan a operar ese milagro sustentador que necesitamos.
En el momento que ya no tenemos fuerzas, que nos sentimos abatidas. Las oraciones a nuestro favor se hacen sentir,

Cuando ya estamos al límite de nuestras capacidades de seguir, entonces extiende Su mano.

El multiplica las fuerzas del que no tiene ninguna.
El con su glorioso poder nos hace fuertes. El es fiel. El lo hace una y otra vez.
El no se cansa. No se aburre de nosotros.

No dejemos de orar, pidamos por quienes lo necesitan.
Alguien está intercediendo por nosotras y la mano de Dios se mueve en favor nuestro.
Que la bendición de lo Alto te llene, nos leemos pronto.
Mantente orando, la oración es eficaz.




NO OLVIDES DIOS TE AMA Y NOSOTRAS TAMBIEN.

No te vayas sin dejarnos un comentario y no olvides compartir para bendecir a otros.


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