domingo, 4 de febrero de 2018

Sandra López

¿PETICIONES GRANDES O PEQUEÑAS?




Generalmente tenemos la tendencia de clasificar las peticiones que elevamos a nuestro Dios en grandes, pequeñas, importantes o menos importantes.
Muchas veces me ha sucedido que pienso : Esta petición en realidad es tan insignificante para que Dios se ocupe, él está ocupado con cosas importantes realmente.
Tal vez no se nos ocurre pedir cosas como una fruta, un calzado o una bebida para algún evento.

Es interesante notar que cuando Jesús comenzó su ministerio en la tierra su primer milagro fue algo poco notorio. 
El comenzó convirtiendo unas cuantas tinajas de agua en tinajas de buen vino.

No comenzó con algún hecho asombroso y llamativo. No fue una resurrección de muerto, no fue haciendo caminar a un paralítico, ni dando vista a un ciego. 
No, no fue de ese modo.
Fue algo casi silencioso , donde solo algunos pocos pudieron ser testigos.

Nos cuenta la Biblia en Juan capítulo 2 que hubieron unas bodas en Caná, y a esta celebración estaban invitados Jesús y su mamá.
En un momento de la fiesta el vino se acaba y María toma cuenta de ello.
Toma la decisión de acercarse a Jesús y le dice : Mira hijo se ha acabado el vino.
La respuesta de su hijo fue una aparente negativa.
El responde: ¿Qué me dices a mi si mi hora no ha llegado?
A pesar de esta aparente negativa de Jesús, María sigue insistiendo,entonces va y les dice a los mozos del evento : Muchachos hagan todo lo que mi hijo les diga. 
Esto provocó el desenlace del milagro. 
Jesús convirtió el agua en vino, algo que tal vez parezca no tener mucha importancia.

Muchas veces pensamos que algunas de nuestras necesidades son tan pequeñas, que no podemos molestar a Dios con ellas.

Para algunos que faltará el vino era algo sin mucha importancia, pero Maria considero que aún en eso Jesús podía actuar, y no de equivoco. 

El texto de 1Pedro 5:7 nos insta a confiar y dejar en las manos de nuestro Dios todas nuestras necesidades cualquiera sea su tamaño.
Pues él cuida de nosotras aún en esos detalles que podríamos pensar que no le interesan.

El tiene cuidado de nosotras en todas las áreas de nuestra vida, sin importar que tamaño tenga tu petición.

Nos ama tanto que nos cuida y nos arrulla en todo tiempo, como un padre amoroso que cuida de sus hijas.

Quiero animarte, cualquiera sea tu necesidad déjala a los pies del maestro, entrega todo lo que hace pesado tu andar diario, porque él anhela ser tu ayudador y aligerar tu carga.

Gracias por leernos, nos encontramos muy pronto. Dios te bendiga mucho.




RECUERDA DIOS TE AMA Y NOSOTRAS TAMBIEN.


No te vayas sin dejarnos un comentario y comparte para bendecir a muchos!!







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