viernes, 24 de febrero de 2017

Sandra Cardozo


¿Hacia dónde miras TÚ?


El que vive bajo la sombra protectora
del Altísimo y Todopoderoso,dice al Señor: «Tú eres mi refugio,
mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!»Sólo él puede librarte
de trampas ocultas y plagas mortales,pues te cubrirá con sus alas,
y bajo ellas estarás seguro.¡Su fidelidad te protegerá como un escudo!... él mandará que sus ángeles te cuiden por dondequiera que vayas.Te levantarán con sus manos para que no tropieces con piedra alguna.

Salmos 91


No siempre miramos hacia arriba en busca de salidas. Por naturaleza miramos hacia los costados, atrás o adelante.

Al buitre se lo puede encerrar en un cajón de 2 metros cuadrados sin tapa o sea con el techo abierto que no volará. Se sentirá atrapado, sin percatarse de que arriba no hay impedimento para salir de ahí. Es una gran ave pero necesita más espacio para elevar el vuelo.



A la abeja se la puede encerrar en un espacio cerrado estrecho pero sin techo que tampoco saldrá de allí, por ejemplo un frasco grande sin cerrar. Ella quedará volando al ras del piso de su lugar de encierro sin darse cuenta de que por arriba se puede ir volando porque no está encerrada.


También a otros animalitos les sucede esto mismo, no darse cuenta de que en realidad no están encerrados, solo es que no encuentran la salida, no miran en todos los lugares y se agotan, pierden fuerzas en sus vanos esfuerzos de escape y en la mayoría de los casos mueren intentando encontrar una salida que está tan cerca pero tan lejos a la vez.

Nosotros, los humanos, también nos encerramos en nuestras cajas o frascos de las emociones, por ejemplo la angustia mira hacia atrás porque el pasado siempre fue mejor; la inseguridad mira alrededor porque nunca se sabe dónde está el peligro, el miedo mira hacia adelante, porque quien sabe que traerá el futuro… el desánimo mira hacia abajo…y así sucesivamente…según la persona…miramos y miramos hacia todos lados buscando una salida que no vemos.


Cierto día Jesús estaba rodeado de una multitud que había que alimentar. Había 5.000 hombres más las mujeres y los niños, 5 panes y 2 peces, un lugar desierto sin supermercados cerca, tampoco restaurantes. Era un escenario interesante. ¿Qué hacer?
Según los discípulos lo mejor era que las personas se fueran y consiguieran su sustento porque aquí solo había 5 panes y 2 peces… nada más!!
Según Jesús, ”Tomando El los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, los bendijo”…

¿Qué hizo Jesús? Tomó lo que tenía en su mano y levantó los ojos al cielo, adonde difícilmente nosotros miramos. Encontró la salida que nosotros no encontramos. En vez de mirar a todos lados, tomó lo que tenía en sus manos, poco o mucho, no importó y levantó los ojos al cielo.

Allí está la salida, recuerda que no hay techo. Por más que las paredes se cierren, no hay TECHO, el cielo es infinito y ahí te espera el Padre Celestial con los brazos abiertos para recibirnos tal como somos y restaurar nuestros corazones, nuestras vidas, rodearnos con brazos de amor, tomar lo que tenemos en nuestras manos y cambiarlo para bien.


Mirar para arriba es una buena solución para cuando la vida nos atrapa en su vorágine, con sus incógnitas, o cuando vamos a una velocidad vertiginosa y nos cuesta parar. Como dice Mafalda, “la vida me está viviendo”, cuando necesitamos descanso…cuando necesitamos paz y reposo.
Que la vida no te viva, ¡Disfrútala! ¡Vívela! ¡Amala! ¡Vale la pena!
LEVANTAR LOS OJOS AL CIELO trae muchas sorpresas! Dios está pronto para recibirte y te espera…solo levanta tus ojos y ahí está la salida.
En la Palabra de Dios dice “El que vive bajo la sombra protectora del Altísimo y Todopoderoso, dice al Señor “Tu eres mi refugio, mi castillo ¡mi Dios en quien confío!, Solo él puede librarte DE TRAMPAS OCULTAS Y PLAGAS MORTALES, PUES TE CUBRIRÁ CON SUS ALAS, Y BAJO ELLAS ESTARÁS SEGURO. ¡Su fidelidad te protegerá como un escudo! El mandará que sus ángeles que te cuiden por dondequiera que vayas. Te levantarán con sus manos para que no tropieces con piedra alguna.” Salmo 91

Nos leemos pronto, Dios te bendiga.




RECUERDA DIOS TE AMA Y NOSOTRAS TAMBIEN.




No te vayas sin dejarnos un comentario, comparte si te fue de bendición.



14 comentarios:

  1. Muy buena reflexión. Gracias por compartir y recordarnos que siempre hay una salida. Que Dios te bendiga.

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  2. Es un hermoso salmo el 91 y todos los salmos y los que nos da DIOS NUESTRO SR.AMEN

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  3. Hermosa reflexión, aunque aveces cuesta mirar hacia arriba.Dios te bendiga!!!

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    1. Tambien a ti te bendiga el Señor, gracias por tu comentario.

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  4. Precioso mensaje,cuanto tenemos que aprender de un animalito llamado águila

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  5. Hermosa reflexión!!!cuanto tenemos que aprender !!!buscarlo a Él es la salida !!!

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    1. Siempre tendremos en El salida. Gracias por tu comentario.

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  6. Cada sàbado leo cosas màs bonitas! Eres muy buena escribiendo y logras transmitir emociòn con los mensajes...como leì en otro comentario...a veces nos cuesta como a esos otros animalitos encontrar la salida porque nos fijamos y obsesionamos solo con las que creemos.conocer y no buscamos màs allà...ojalà la vida no nos viva ( depende mucho de nuestras actitudes) gracias x compartir tan lindo talento! Adelante

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    1. Muchas gracias por dejar tu comentario. Dios te bendiga mucho.

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  7. Nuestro Señor amado cuida de nosotros a cada instante... A pesar de nosotros mismos. El es fiel!!! ��

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Sandra López

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