jueves, 17 de agosto de 2017

TIEMPO


MAS   TIEMPO



No tengas miedo de, 
que el reloj de pared, 
marque la hora siempre bien 
tu niño ha crecido, 
ahora un hombre es, 
aquel que viste tu nacer 
muñecos de papel, 
me enseñaste a crecer, 
cantándome al anochecer. 

Mama se me hace tarde, 
la hora ha llegado, 
un nuevo mundo viviré 
en el altar entregas, 
al hombre que hizo grande, 
tu sueño de aquella mujer
................................
Alex Campos

Muchas de nosotras hemos estado en el lugar de la mamá de está fotografía.
En ese momento en que pareciera que recién nos damos cuenta que nuestro bebé, nuestro niño travieso ha crecido y como dice la letra de la canción se ha convertido en un hombre.

El día que mi hijo se casó, recuerdo que sostuve en mi mano una fotografía de él cuando recién nacido, dormía plácidamente en mi falda.

Llegó a cambiar mi vida, invadió mis horarios, llenó mi  tiempo de pañales y mamaderas.
Creció tan rápido que casi no noté que había terminado el bachillerato, estaba cursando facultad y ahora sería un hombre casado.

Cuando nuestros hijos nacen, algunas, tenemos ese pensamiento-anhelo, que aunque pase el tiempo seguirán siendo nuestros pequeños príncipes. 
Que estarán a nuestro lado siempre.

Son nuestra herencia la Palabra de Dios lo dice así, herencia de Jehová son los hijos.

Pero no sucede de ese modo. No se quedan anclados a nuestro lado.
Ellos abren sus alas y comienzan a aprender a volar para un día comenzar a vivir la vida que Dios ha preparado para ellos, aún antes de ser concebidos.

Hoy yo quiero recordarte que el tiempo con nuestros hijos es breve.
Si te fijas son solo unos cortos años que son nuestros totalmente.
Con el paso del tiempo comenzamos a compartirlos con amigos que van surgiendo según sus edades.
Crecen y ya son como estrellas fugaces.

Una amiga querida me decía hace poco : Tendré que hacerme una foto gigante de mi hijo para no olvidar su rostro, siempre está ocupado y cada vez nos vemos menos.

No significa que el amor mengue por esta razón, solo que las actividades cada vez más absorbentes, los amigos, etc, ocupan el tiempo en sus vidas que antes era solo nuestro.

Mi consejo en esta oportunidad es que aproveches el tiempo con tus hijos. Si aún son pequeños juega y deja de lado las tareas que puedes posponer para más tarde.
Si ya han crecido un poco, mantén una comunicación fluida con ellos. Tomate tiempo para charlar y reír.

Esos momentos son los que recordarás y disfrutarás cuando llegue el tiempo en que ellos formarán sus propias familias.

Cuídalos, vela por ellos. Recuerda que son nuestra herencia.
Son cosa de estima el fruto de nuestro vientre.

Que lindo es recordar el tiempo en que estábamos esperando que nacieran para ver sus hermosos rostros.
Esos chiquitos, indefensos, tan tiernos,nos fueron confiados por Dios para cuidarlos, amarlos y protegerlos.

Una herencia invaluable, por la que velamos, aún cuando son mayores y son ellos mismos quienes cuidan y velan por su herencia.


Dedica tiempo para cuidar esta hermosa herencia que tenemos.

Dios te bendiga mucho y bendiga tu herencia grandemente. 
Nos leemos pronto, abrazo enorme.



NO OLVIDES DIOS TE AMA Y NOSOTRAS TAMBIEN.


No te vayas sin dejarnos un comentario y no olvides compartir para bendecir a otros.




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