lunes, 23 de octubre de 2017

Mariela beloso

MIS   PENSAMIENTOS





Nuestras palabras y la meditación de nuestros corazones, nuestros pensamientos, son los que hacen la diferencia en nuestras vidas.


Vigila tus pensamientos,
pues estos se convierten en palabras.
Vigila tus palabras,
pues estas se convierten en acciones.
Vigila tus acciones,
pues estas se convierten en hábitos.
Vigila tus hábitos,
pues estos conforman tu carácter.
Vigila tu carácter,
pues este se convierte en tu destino.

Todo comienza con nuestro pensamiento.
La palabra del Señor dice, la meditación de nuestro corazón.
¡Cuántas cosas se echan a perder en nuestras vidas cuando damos riendas suelta a nuestros pensamientos, cuando estos no están alineados con los pensamientos de nuestro Dios!
Cuanta necesidad tenemos de ser renovadas en nuestras mentes.

Me ha pasado a mi misma que a veces sin darme cuenta doy lugar a pensamientos que lo único que hacen es poner oposición a mi salud emocional y espiritual también.
Pensamientos sobre mi misma y determinadas situaciones que no van de la mano con el pensamiento de Dios.
Pensamientos que no edifican.
Lo he notado en otras personas al escucharlas hablar.

¿Por qué sucede esto?
Pues sucede porque recibimos el pensamiento, nos detenemos en él y luego lo confesamos.
Pensamientos tales como; No puedo, No tengo la capacidad, Soy torpe, No estoy preparada, Esta situación nunca va a cambiar, Esta tentación no la voy a vencer, Esta carga es muy grande, Lo que hice no tiene remedio.

Martin Lutero dijo : No puedo impedir que las aves vuelen sobre mi cabeza, pero puedo impedir que hagan nido en mi pelo.

Esto sucede con los pensamientos negativos, con aquellos que no están alineados con los de nuestro Señor y que pueden venir a nuestra mente.
No podemos evitar que los pensamientos contrarios a Dios, los malos pensamientos vengan a nuestra mente. Humanamente tenemos la tendencia de pensar muchas veces alejados del corazón de Dios.

Ahora si bien es cierto que no puedo evitarlos, es real también que puedo evitar el detenerme en ellos, no dejarlos prosperar en mi mente, puedo evitar que se hagan fuertes en mi.
Nos toca entonces rechazarlos y pensar en lo que Dios piensa.
El nos hizo por lo tanto no soy torpe tengo todo cuanto necesito, estoy preparada el me capacita, mi situación por difícil que sea va a cambiar porque Dios ya me ha provisto la victoria.

Debemos buscar las estrategias que nos lleven a cambiar esos pensamientos que batallan en nuestra mente contra nosotras..
Buscar alinear los pensamientos con los de Dios.

Hay cosas prácticas que podemos hacer :

1)-Tenemos preciosas promesas para recordar cuando quieren molestarnos en nuestra mente. 
2)-Entonar una alabanza. 
3)-Alejarnos de las situaciones o personas que nos generan esos pensamientos.
4)-No permitirnos estar negativas.

En este último tiempo busco un texto diario que sea mi compañero durante toda la jornada, cuando quieren venir esos pensamientos entonces la palabra me es de escudo.
Confesando con fe las verdades que Dios nos dice en su palabras.
Ser osadas y llamar las cosas que nos son como si fueran.
Esto genera el cambio.
Cuando vienen situaciones negativas, me aferro a la palabra y no dejo que los pensamientos negativos puedan surgir.

Los pensamientos negativos terminan desviándonos y apartándonos de la voluntad de Dios que es agradable y perfecta para cada una de nosotras.

El Señor conoce nuestros pensamientos en medio de las dificultades, si dejamos que sean negativos, de derrotas, ofendemos y dolemos el corazón del Padre.
El nos quiere en victoria. 
Nos quiere gozosas a pesar de lo que estemos pasando.

Renovemos nuestros pensamientos en él.
Que la oración del salmista sea la nuestra cada día : nuestros dichos y la meditación de nuestro corazón sean gratos delante de ti Señor.

Nuestro Padre Celestial te bendiga y cada día te ayude a vencer por medio de su palabra.
Nos leemos pronto.





RECUERDA DIOS TE AMA Y NOSOTRAS TAMBIEN.



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